En este capítulo nos centraremos en los pasos necesarios para poder quitar un equipo de aire acondicionado de una habitación o domicilio y llevarlo a otro sin perder la carga de refrigerante.
Lo primero a realizar antes de desconectar nada, es comprobar la presión y el consumo del equipo, conectamos el manómetro de baja (AZUL) para determinar la presión a la que está trabajando el equipo y de paso sabremos si le falta gas o no y colocamos la pinza amperimétrica para determinar el consumo del compresor.
Recogida del gas refrigerante
A continuación procedemos a recoger el gas refrigerante en la unidad exterior para posteriormente reutilizarlo. Cerramos con una llave allen la válvula de paso de Alta presión, salida del compresor, (la más pequeña de las dos, la que no tiene toma de servicio) y ponemos el equipo en marcha. El mismo debe funcionar durante unos 2 a 3 minutos 5 como MÁXIMO aproximadamente. Si tenemos conectado el manómetro de baja, este indicará vacío en el circuito, con lo que todo el gas se ha recogido en la parte de alta “igual que cuando el equipo viene de fábrica”.
Desmontaje de tuberías y cableado
Primero desconectamos la alimentación AC de 220V o 110V depende del lugar en que estemos. Después ya podemos proceder a desenroscar con cuidado las tuercas de las tuberías para proceder a desmontar las mismas. Es aconsejable colocar unos trozos de cinta en las rocas de los extremos de las unidades interior y exterior, para que no entre suciedad ni humedad.
Encintamos las dos válvulas de la máquina exterior para que no les entre humedad y desmontamos el cableado de 5 hilos entre unidades
Desmontaje de desagüe y encintados
Ahora toca ocuparse del desagüe. Con mucho cuidado se enderezan las tuberías de la máquina interior, que en esta instalación estaban curvadas. Previamente las habremos encintado en su extremo. Desenganchamos la tubería de desagüe (ojo que casi seguro tendrá agua acumulada) y preparamos todo el conjunto para que pase por el agujero de la pared.
Desmontaje del split interior y del soporte
Desmontaje de la unidad interior. El split suele llevar dos clicks que lo sujetan por la parte inferior al soporte de chapa de la pared, tendremos que buscarlos y desengancharlos con un destornillador o con una herramienta en forma de L como una llave allen. Desconectamos antes los cables de alimentación AC. Una vez hecho esto y descolgada la unidad, el soporte de chapa se desatornilla de la pared.
Los materiales reutilizables para la reinstalación son las 4 roscas, 2 de tubo de ¼ y 2 de tubo de 3/8, que sacaremos con el cortatubos, las fundas de espuma aislante. Giramos con cuidado las tuberías de la unidad interior 90º para sacar los tubos por un lateral del equipo, deberemos recortar la tapa de la carcasa.
Desinstalamos la unidad exterior quitando los cables eléctricos cada uno de su respectiva bornera, luego quitamos las tuercas de las tubería de 1/2 y de 3/4.
Verificación de los valores de funcionamiento
Mediante la fórmula P = V * I como conocemos la potencia de la máquina, ya que viene indicada en la pegatina de la carcasa y conocemos el voltaje de red 220 o 110 V y para ser más precisos lo podemos medir con el polímetro, despejamos la I de la formula, quedando por ejemplo.
I = P / V 1300 w / 227 V = 5,7 A
Lo que nos indica que el consumo del compresor para un rendimiento óptimo en este caso es 5,7 A si la intensidad es menor.
Desconectamos de la manguera amarilla la bomba de vacío, conectamos la manguera a la botella de freón. Antes de cargar gas debemos purgar el latiguillo. Para ello aflojamos la manguera amarilla del lado del presostato y abrimos ligeramente la botella de freón para realizar una ligera purga del latiguillo amarillo (botella => presostato), para que no quede humedad en él, apretamos el latiguillo. Lo siguiente es ir añadiendo gas. Poco a poco abrimos la botella y la llave de paso del manómetro de baja (AZUL) ligeramente, en espacios de 10 a 15 segundos cargando gas hasta aumentar el consumo del compresor.
La otra comprobación es el manómetro de baja (azul), nos indica la presión en BARes, para R22, dependiendo del equipo, lo óptimo estaría entre 4 y 6 BAR.
Medida de la temperatura en la impulsión
La tercera comprobación a realizar al equipo es la medida de la temperatura en la impulsión de aire frío de la máquina interior. Lo ideal es utilizar un termómetro digital de esos que llevan 2 medidas, la interior y la exterior. Con eso podemos tener la medida de la impulsión mediante la sonda del cable del termómetro y la medida de la habitación para poder comparar ambas y determinar el salto térmico.
El salto térmico se determina con: Temp entrada – Temp salida > 12º, por ejemplo: 24º entrada – 8º salida = 16º.
Características principales de funcionamiento:
El aire del ambiente (interior) es recirculado a través del intercambiador de calor interno por efecto de una turbina y luego expulsado al mismo ambiente a una temperatura que difiere de la de entrada en aproximadamente entre 10 y 15 ºC.
El aire del exterior es recirculado a través del intercambiador de calor externo por efecto de las hélices del forzador y luego expulsado al mismo exterior a una temperatura que difiere de la de entrada en aproximadamente 10 a 20 ºC.
Estos equipos funcionan en su mayoría con refrigerante R 22, aunque también se los puede encontrar con R407C o R410A dado que son dos de los refrigerantes que están propuestos como reemplazantes del primero.
Con cualquiera de los refrigerantes, la temperatura de evaporación rondará los 2 a 4ºC de acuerdo a la situación de trabajo. Nunca podrá estar igual o por debajo de 0ºC dado que se produciría el congelamiento del evaporador y tampoco muy por encima de los valores de referencia ya que perdería rendimiento.
Ver vídeo: Instalación de Aires acondicionados 2° Parte