Lo principal cuando nos encontramos con una cámara réflex es saber diferenciar que hace cada botón y rueda. Al principio pareciera más difícil utilizarlas, pero luego, conociendo las funciones podemos encontrarnos que cambiar configuraciones es mucho más rápido que en las cámaras inferiores.
Antes de empezar a ver los conocimientos básicos del manejo de cámara necesitamos comprender la clásica rueda de modos que permite cambiar la forma en que la cámara automatiza o no las funciones principales de la exposición.
Podemos encontrar cinco modos principales. Automático, Programa (P), Prioridad obturación (Tv o S), Prioridad diafragma (Av o A) y Manual (M).
El modo Automático prácticamente no permite cambiar ningún parámetro de exposición de la cámara, podemos ajustar el WB (Balance de blancos), la calidad de la foto y el formato, la zona de medición y enfoque, entre algunos pocos.
El modo Programa (P) es un semiautomático que tiene como función principal elegir si queremos activar o no el flash y cambiar el valor de ISO (sensibilidad). Este modo también hereda las opciones que tiene el modo Automático de cambios de ajustes.
Los modos de Prioridad se pueden dividir en dos, Apertura (Av/A) y Obturación (Tv/S), ambos permiten los mismos ajustes que el modo Programa y le suman la posibilidad de controlar un parámetro extra de exposición, dependiendo el modo, la apertura de diafragma o el tiempo de exposición o velocidad de obturación (shutter speed).
Si elegimos el modo Av/A podemos elegir manualmente la apertura, siendo el tiempo de exposición determinado por la cámara y viceversa con el modo Tv/S.
En el modo Manual (M) podremos controlar todos los parámetros de la cámara en cuanto a exposición, enfoque, medición, tipo y tamaño del archivo, etc.
En muchos modelos de cámaras nos permite elegir la sensibilidad como valor automático en los modos prioridad y manual, con lo cual la cámara tiene un desempeño más dinámico en la resolución de problemas con la exposición, muy útil en situaciones dinámicas de iluminación donde deberíamos sino cambiar constantemente la configuración, perdiendo tiempo para realizar fotografías.
Vamos a empezar poco a poco viendo los conceptos de iluminación básicos y el modo en que debemos colocar la cámara para poder configurarlos.
Valor de exposición (EV) y fotómetro
Antes de meternos en el manejo de la exposición debemos comprender a que se refiere. La luz atraviesa el lente yendo directo al sensor, éste recibe la imagen y la procesa, pero cómo podemos saber si está bien la exposición de esa foto, o sea, nos referimos a que si la foto está correctamente expuesta (bien de luz), o si salió subexpuesta (falta de luz) o sobreexpuesta (exceso de luz). La cámara tiene un dispositivo llamado fotómetro que se encarga de “medir la luz” y evaluar si es correcta o no, tanto para informarnos a nosotros como para controlar automáticamente los parámetros según el modo que esté seleccionado en el dial de la cámara.
Los tres factores que controlan la exposición de la fotografía son:
Estos tres parámetros son como una balanza de tres lados, donde modificar uno alcanza para modificar la exposición final de la foto. Si la foto está correctamente expuesta y queremos, por citar un ejemplo, reducir el tiempo de exposición, debemos modificar alguno de los otros dos valores para mantener el equilibrio de exposición en la imagen. Más adelante veremos que hay otras formas de jugar con la exposición, como son los filtros de densidad neutra (ND) o compensar la exposición con un flash.
El valor de exposición aparece en la fotografía a modo de escala, como un nivel que va para los valores negativos y positivos, siendo el valor cero ‘0’ el equilibrio de exposición o lo que llamamos “correctamente expuesta”, al menos así lo cree el fotómetro de la cámara.
Esta escala puede subdividirse en medios, tercios o décimas entre cada valor entero, dependiendo el grado de precisión que busquemos. Debajo hay dos ejemplos de cómo se puede ver este gráfico en las cámaras

Si lo miramos desde los números y no los gráficos, podemos encontrar el cero ‘0’ como valor central y una variabilidad de +/- 2 puntos.
Si nos basamos en medios, la evolución para el lado positivo (mayor luz) sería el siguiente: EV 0, +0.5, +1, +1.5 y +2. Avanzando en 1/2 de puntos.
Si nos basamos en tercios, en valor numérico los valores se redondean, siendo los siguientes: EV 0, +0.3, +0.7, +1, +1.3, +1.7 y +2. Esta escala es la más utilizada, tanto en cámaras como en exposición de flashes.
Y por último si fuera en décimos, sería el siguiente: EV 0, +0.1, +0.2, +0.3 y así sucesivamente hasta el valor +2.
Existen cámaras que permiten regular un valor de +/- 2 y otras que es +/- 3. En flashes encontramos hasta +/- 5. Lógicamente más de 5 no tendría mucho sentido ya que la exposición en la fotografía si pusiéramos +5 puntos de valor de exposición (o valor EV, en inglés “Exposuve Value”) la fotografía sería virtualmente blanca, casi sin valores grises. Lógicamente sería prácticamente negra al ir a valores de -5, siempre considerando que el 0 es el valor correctamente expuesto y el centro de nuestra “balanza” de luz.
El sensor digital:
Necesitamos conocer mínimamente el funcionamiento del sensor digital para tener un panorama amplio. Podríamos dividirlo en dos partes fundamentales, la propiedad de cambiar la sensibilidad (ISO) y su tamaño. Cuanto más nuevo el sensor, nos referimos a tecnológicamente más avanzado, mayor nivel de sensibilidad puede tolerar, esto significa que puede ver mejor en condiciones de baja iluminación.
En cuanto al tamaño de un sensor, podemos subdividirlo en dos: tamaño físico y tamaño digital.
El tamaño físico es el tamaño real que ocupa en la cámara, se mide alto y ancho en milímetros ‘mm’. Existen muchos tamaños de sensores, pero en lo que respecta a cámaras apuntadas a profesionales podemos decir que hay tres modelos principales establecidos. Es importante saber que el tamaño del sensor no es un dato menor ya que esto repercute en el tamaño de los lentes que usemos, siendo casos donde no son compatibles lentes de un tamaño con otro, lo cual es algo a tener en cuenta cuando compremos o cambiemos nuestro cuerpo de cámara, ya que debemos asegurarnos que en un futuro nos sirva con los equipos que disponemos o vamos a adquirir.
Debajo una tabla con los tres tamaños estándar. Estos existen en cámaras réflex, mirrorless o medio formato, dependiendo el caso.
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Crop Sensor |
Full Frame |
Medium Format |
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Nikon |
Canon |
Nikon |
Canon |
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DX |
APS-C |
FX |
FF |
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23.6×18.6 |
22.2×14.8 |
36×24 |
48×36 |
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En cambio, el tamaño digital del sensor se mide en Megapieles (Mpx), que significa millones de pixeles. Podemos definir a un pixel como la mínima unidad homogénea de información de color en una imagen digital, el acrónimo en inglés es “picture element”. Este está dividido en tres colores: rojo, verde y azul; estos son los colores principales del círculo cromático aditivo de luz, en donde si mezclamos los tres a la máxima intensidad logramos generar el “blanco”. Este RGB (Red, Green y Blue) en los pixeles de un sensor funciona de manera inversa, en lugar de mostrar o irradiar luz, la detectan.
Tienen un fotoreceptor o fotoiodos para cada color, logrando convertir la luz que atraviesa la cámara en tres valores digitales RGB con diferentes intensidades, que digitalmente se traducen en combinaciones de colores.
Para calcular la cantidad de pixeles de un sensor se utiliza el simple cálculo de área (base x altura). Citando un ejemplo: un sensor que tiene 6000 pixeles de ancho y 4000 de alto, tiene en total 24 millones de pixeles o 24 Mpx.
El tamaño digital no guarda ninguna relación con el tamaño físico del sensor, podemos ver ejemplos de celulares que tienen sensores de 40 Mpx y cámaras réflex tipo FX/FF con 6 Mpx. Lo que si hay que tener en cuenta, cuanto más grande el sensor, los pixeles son mayores, lo que significa que el “área” que cada pixel recibe de luz es mayor y por ende puede decodificar mejor los colores, generando menores aberraciones o distorsiones cromáticas, siempre y cuando comparemos con sensores de tecnologías similares y no de décadas de diferencia.
Se han visto muchos casos de cámaras con 6 u 8 Mpx de sensores grandes que tienen colores mucho más reales o con menor ruido de ISO (concepto que aprenderemos en breve) que cámaras más pequeñas con mayor cantidad de Mpx.
Ver vídeo: Clase 2
Ejercitación:
Vamos a plantear un pequeño ejercicio que resuma levemente lo visto hasta ahora. Utilicemos nuestra cámara para identificar los siguientes elementos:
Cantidad de Mpx del sensor