Seguramente les ha pasado de no poder percibir correctamente la exposición tomada, ya que en medio de una sesión de fotos cuando comparamos la fotografía tomada en la pantalla de la cámara con un monitor o mismo cuando en días soleados no podemos ver bien la fotografía luego de tomarla podemos percibir una gran diferencia lumínica. Esto significa que no podemos confiarnos de la pantalla de nuestra cámara ya que varía según la luz que incida en ella.
Una solución a este problema es comprender y saber utilizar el histograma. Este es una representación gráfica de los pixeles de la imagen en cuanto a su luminosidad. Podemos encontrar tres propiedades en el color:
Tono
Es lo que nosotros llamamos color, el tinte, el pigmento. Rojo, verde, azul, etc.
Saturación
Es la intensidad que tiene ese color, cuanto más intenso más fuerte es. Es comparable, por ejemplo, con un balde de pintura blanca y entonador, cuanto más entonador pongamos mayor intensidad de color tendremos. Pero siempre es el mismo tono con distinta saturación. Rojo y rosa son el mismo tono, por ejemplo.
Luminosidad
Es la cantidad de luz que tiene ese tono. Si ubicamos la luminosidad al máximo obtenemos blanco (que es la suma de todos los colores) y si tenemos la luminosidad al mínimo veremos negro (ausencia de color/luz).
El histograma es básicamente una representación de dos ejes. Horizontalmente tenemos el rango tonal de luminosidad y verticalmente la cantidad de pixeles que se encuentran en ese tono. Si el histograma es largo y con curvas suaves significa que la escena tiene degradado de luminosidad parejo y si por el contrario es con bordes cortantes significa que es una imagen contrastada.
Si nos vamos fuera de la escala obtenemos el blanco hacia la derecha y el negro hacia la izquierda. Generalmente las fotografías deben mantenerse dentro de esos parámetros para que no nos salgan sobreexpuestas o subexpuestas.

A continuación, veremos dos histogramas errados, el primero sobreexpuesto en dos puntos (+2.0EV) y el segundo subexpuesto en dos puntos (-2.0EV).


Veremos también dos imágenes con variación de contraste. La primera (contrastada) genera un histograma en forma de ‘U’ y la segunda (con poco contraste) genera un histograma piramidal que abarca el ancho de la gráfica.


Existen dos técnicas de iluminación que trabajan principalmente con el histograma. Se llaman Clave alta y Clave baja. La primera técnica se basa en hacer una imagen donde la escena en general está al parecer sobre expuesta y con leves zonas oscuras podemos percibir el detalle que muestra. Por contrario, la clave baja es cuando con la imagen se logra una escena negra o muy oscura donde denote una parte iluminada que es el principal centro de atención.
Formato y calidad de imagen
Para terminar el módulo básico de cámara necesitamos conocer los principales formatos de imagen que existen actualmente. Cuando accedemos al menú de calidad de imagen o tamaño de imagen pueden aparecernos muchas opciones, generalmente la mejor es la más pesada (en tamaño digital) pero no siempre puede ser la más adecuada.

Estos son dos ejemplos de las marcas más conocidas (Nikon y Canon) para que vean que son casi iguales. Podemos encontrar cosas en común, como el formato RAW y los tamaños en el caso de Nikon están aparte en algunos modelos. Definamos primero que es cada cosa.
Peso digital del archivo
Digitalmente cuando nos referimos al “peso” de un archivo estamos hablando de cuanto espacio ocupa lógicamente para almacenarlo. El espacio se mide en unidades iguales a las de la pc, iniciando todo en bits, luego en Bytes, KiloBytes, MegaBytes, GigaBytes y TeraBytes. Las unidades actuales son tres, MB (MegaBytes), GB (GigaBytes) y TB (TeraBytes). Cada uno es 1024 del anterior, entonces 1TB es igual a 1024MB y 1MB es igual a 1024KB. Las fotografías ocupan espacio en MB, siendo que pueden ir desde 2 o 3MB hasta más de 50MB dependiendo la cámara, calidad y tamaño de la imagen en pixeles.
Tamaño de imagen
Es la cantidad de pixeles que tiene, por ejemplo, una foto de 24Mpx tiene 6000×4000 pixeles, si la colocamos en menor calidad podemos ver que aparece de 12Mpx, 3Mpx, etc. Eso limita la cantidad de pixeles que tiene y la cual se va a guardar. Al tener menor cantidad de pixeles, menor tamaño ocupa el archivo, significa menor MB ocupados y por ende nuestra tarjeta de memoria tiene capacidad para almacenar mayor cantidad de archivos. Por ejemplo, si tenemos una tarjeta de 32GB podemos guardar aproximadamente 6.500 archivos JPEG de 5MB cada uno, pero cambiamos a un formato RAW que pesa 32MB cada archivo solo podremos almacenar cerca de 1.000 archivos solamente.
Formato
El formato es el “tipo” de archivo, básicamente es el idioma con el que fue codificado. Existen formatos de archivos que tienen compresión (pérdida de datos) que sirven para optimizar el espacio y otros que son sin compresión (sin pérdida o mínima) que sirven para optimizar calidad en lugar de espacio ocupado. En fotografía generalmente tenemos dos formatos, JPEG (el más tradicional de todos y estandarizado) y RAW (formato profesional apuntado exclusivamente a la edición), también existen cámaras que pueden grabar formato TIFF, que sería un punto medio entre ambos formatos entre ambos, donde su fortaleza se centra en la compatibilidad más que en la calidad de post procesado.
RAW, JPEG y TIFF
Entonces, ya entendiendo conceptos básicos de archivos vamos a ver qué es y cada uno y por qué deberíamos optar por uno u otro. La principal diferencia entre todos es que uno apunta a la calidad y posibilidad de post procesado (edición y retoque) y el otro a maximizar la capacidad de memoria para almacenar más cantidad de fotos y no requerir acción de post procesado.
RAW
Es un formato “crudo” como su nombre lo indica. Solo puede ser creado por cámaras y algunos modelos de escáner, lo que significa que funciona a modo de “negativo” digital, ya que se puede duplicar, pero no puede crearse el archivo nuevamente. Almacena mucha información sin procesar de la fotografía, la cantidad de colores que puede guardar es mucho mayor a la del JPEG (hasta 16bits contra 8bits), lo que significa que el archivo guardó colores que por más que no podamos distinguir a simple vista, al manipular los archivos podemos tener una mayor tolerancia a la edición.
El peso es muy grande con lo cual es utilizado con tarjetas de memorias grande y rápidas, ya que debemos tener velocidad suficiente de grabación para no necesitar esperar a la cámara que termine de procesar las imágenes y guardarlas, lo cual nos demore el proceso de más tomas.
Guarda el espectro completo del WB (balance de blancos), lo que nos permite en edición poder ajustar casi por completo el WB luego de haber realizado la fotografía. Esto no debe tomarse como una herramienta la cual nos olvidemos de utilizar el WB en la cámara, sino que es una posibilidad enorme de edición tanto correctiva como creativa a futuro.
Es un formato que requiere edición para poder procesarlo y terminar exportándolo a JPEG u otro formato para ver o imprimir, ya que por si mismo no es compatible con ningún sistema “común” de visión de imágenes. En caso de necesitar entregar a un cliente los archivos, este formato no sería para nada adecuado.
Es un formato propietario, lo cual significa que cada marca tiene su propia versión del archivo. Por ejemplo, para Nikon es el NEF y para Canon es CR2. Esto genera además una necesidad de actualización constante de software editor para mantener el nivel de las nuevas codificaciones de los RAW.
Como dato final, es un archivo creado de “solo lectura”. Esto significa que es imposible modificarlo, podemos leer el archivo, pero al momento de editarlo y guardarlo debemos crear una copia extra en otro formato para terminar el procesado ya que no permite guardar en el mismo archivo por protección.
JPEG
Contrario al RAW, este formato es básicamente utilizado para guardar las fotografías y dejarlas listas para imprimir, almacenar o presentar al cliente directamente.
Comparado con el RAW, es un formato comprimido, esto significa que tiene pérdida desde que la imagen se capturó hasta que se guardó. La pérdida es prácticamente imperceptible a simple vista y solo se nota al momento de editar. Es por eso que no es un archivo pensado para edición.
El peso del archivo es aproximadamente un cuarto o un tercio del peso de un RAW. Esto se debe a la pérdida y compresión que ya mencionamos.
El WB se guarda en una escala muy baja, permitiéndonos mover un +/- de 500ºK en general, lo cual significa que debemos configurar preciso el WB antes de realizar la fotografía, de lo contrario será muy difícil corregirla.
No requiere ningún tipo de edición y está preparado para poder ser entregado al cliente, incluso está estandarizado para que prácticamente cualquier dispositivo puede visualizarlo sin problemas, desde un celular, TV, DVD, PC, hasta consolas de videojuegos.
Y, al contrario que el RAW, este formato admite sobre escritura, significa que, si modificamos el archivo y damos clic en el botón de guardar, vamos a pisar todo el contenido previo con el nuevo. Es un tipo de edición llamada “destructiva”, ya que en cada guardado hay una leve pérdida de calidad por la compresión.
TIFF
Es un formato intermedio, pensado principalmente para que guarda mayor cantidad de colores que un JPEG, más rango dinámico, levemente mayor WB por ende y poder ser compatible con prácticamente cualquier programa de edición actual, sin necesidad de mantener actualizado el software editor en base al formato RAW actual.
Fue un formato poco popular en fotografía, siendo más usado en imprentas. Lo tienen muy pocos modelos de cámaras en el mercado, todas en gamas altas o profesionales.
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