Un punto muy fuerte a nunca olvidar es la velocidad con la que la cámara sincroniza con el flash.
La velocidad de sincronización de la cámara, también denominada “sync speed” o “x-sync”, es la máxima velocidad a la que es posible disparar nuestra cámara de modo que todo el sensor pueda estar al descubierto en el momento de destello del flash. Para ello primero debemos entender cómo funciona el obturador con respecto al flash.
El obturador está compuesto de dos cortinas que se mueven verticalmente, el funcionamiento es simple, cuando apretamos el botón disparador, la primera cortina sube, dejando expuesta la escena al sensor completamente abierto. Es en ese momento en que el flash dispara para iluminar la totalidad de la escena.
La segunda cortina arranca a subir luego de que la primer cortina llegue al máximo de su apertura la segunda cortina empieza a subir, cerrando completamente el obturador. Luego ambas bajan para estar listas para la siguiente toma.

La velocidad de sincronización es justamente la velocidad máxima en que las cortinas pueden mantener el sensor abierto al máximo, generalmente oscila entre 1/125 a 1/200 de segundo.
El problema en superar la velocidad de obturación es que para ello la segunda cortina no puede esperar a que la primera llegue a hacer tope, sino que sale antes a la subida. Es en ese momento que el flash dispara, pero queda solo posibilitado a iluminar una porción de la escena, quedando la conocida franja negra en la fotografía, que sería la zona en la que la segunda cortina tapó literalmente el sensor de la luz que emitió el flash.

Existe un modo de poder tomar una fotografía con flash superando la velocidad de sincronización, se llama modo HSS o FP (Sincronización de alta velocidad).
El truco consiste en que el flash genere varios destellos de menor intensidad haciendo un “barrido” de luz a medida que las cortinas del obturador se van moviendo, con lo cual, al final de la toma quedaría toda la escena expuesta con la luz del flash.

Remotos y radios para flashes
Desde que el flash existió siempre se buscó poder dispararlo lejos de la cámara, incluso en sus inicios no existía la zapata en la parte superior, sino que se disparaba con un cable que salía de un costado de la cámara. Luego evolucionaron los sistemas, pasamos a inalámbricos o incluso sistemas que se
comunican desde flash y cuerpo de cámara sin necesidad de elemento externo.
Disparo cableado
Iniciando en lo que sería cámara de tipo réflex de rollo en eventos sociales, por ejemplo, se utilizaba un cable que unía la cámara con el flash, este podía medir hasta varios metros, aunque generalmente eran de 30 a 40 cm de longitud ya que se utilizaban para comunicar el flash con la cámara. Este flash se ubicaba en un soporte colgado del cuerpo de la cámara (en la rosca debajo de ella) y tenía forma de L o T dependiendo cuántos flashes necesitemos para iluminar.
Hay que recordar que en esas épocas los rollos tenían sensibilidades de 100 a 400 ASA en general, lo cual es muy poca sensibilidad para lo poco iluminado que eran los ambientes, además que los lentes de aquella época rara vez superaban aperturas de f/4 o f/3.5, eran muy poco luminosos.
Hoy existen modelos de cables que conectan flashes entre sí, zapata de cámara con flash externo o cables de cuerpo de cámara para flash externo, tanto speedlight como tipo estudio.

En los cuerpos profesionales actuales tenemos el contacto para el cable de flash y remoto, en este ejemplo una Nikon D700.

Ejemplo de cómo se contacta un cable de zapata con el flash externo, en este caso un modelo tipo speedlight.

Disparo infrarrojo:
Es uno de los sistemas menos popularizado, básicamente se trataba de un haz de luz infrarrojo entre ambos, emisor y receptor.
El problema es la tecnología en sí, es decir, que este tipo de sistemas están limitados a necesariamente “verse” entre ellos sin obstáculos, no permiten atravesar paredes ni vidrios, su alcance es limitado, no permiten ningún tipo de automatismo entre cámara y flash y debido a todo esto el uso era bastante acotado, principalmente en estudios.

Disparo óptico
Consiste en que la cámara o el flash encima de ella (conectada en la zapata del flash) dispare un destello y este sea “visto” por los demás flashes para que lo repliquen y continúen el destello.
Antiguamente existían solo disparo por fotocélula, el cual se basaba simplemente en que el primer flash destellaba (muchas veces era el que tenía la cámara conectado encima) o sino uno por cualquier tipo de disparo cableado o infrarrojo, luego los demás flashes al ver este destello con su fotocélula lo replicaban.
El principal problema de este sistema es que dispara ante cualquier destello, significa que cualquier otro flash podía dispararlo, incluso cámaras pequeñas hogareñas u otros profesionales.
Actualmente el sistema se modificó para ser controlado por la cámara sumado al destello óptico. Este sistema tiene nombres dependiendo la marca propietaria, por ejemplo, en Nikon se llama CLS y en Canon Wireless Flash.
Es una opción que se encuentra en cuerpos profesionales que incluyan flash, por ejemplo, la Nikon D7200, D600, D750, etc. Y en Canon la 7D, 6D, etc.
La desventaja principal actual del sistema es que en espacios abiertos pierde mucha luz y potencia, significa que cuesta que llegue a ser “visto” por los receptores de los flashes, los cuales incluso aunque estén mirando de frente al destello, si hay luz solar no podremos alejarnos más de unos metros.
El uso es principalmente en estudio o interiores ya que no se dispara con otro sistema que el programado y al tener un alcance limitado por flash es ideal en ambientes cerrados donde la luz pueda rebotar en el ambiente.
Disparo por radio:
Es el más utilizado hoy, principalmente por las ventajas que posee, entre ellas:
Existen tres tipos, los emisores (TX), los receptores (RX) y los que hacen ambos llamados transreceptores (TRX). No todos los modelos de radio disponen de estos tres, muchos son solamente TRX, otros tienen solo TX y RX.
Ver vídeo: Clase 18