También llamado compresión de perspectiva, es básicamente lo que sucede cuando aumentamos la distancia focal de nuestro objetivo. Básicamente se traduce en la fotografía como una disminución del ángulo de visión.
Ahora bien, en retrato podemos combinar esta técnica con la selección de planos de recorte. Imaginemos que podemos variar la distancia focal, pero mantener el encuadre. Esto significaría que, por ejemplo, si me ubico a 2 metros de la modelo con un objetivo 50mm y logro un plano entero, cuando pase a 70mm posiblemente deba alejarme a 3 metros para lograr el mismo encuadre de plano entero y que cuando vaya a 200mm deba ubicarme a aproximados 15 metros o más de la modelo.
En la imagen se traduce como una reducción en ángulo del fondo que se proyecta detrás del modelo, puesto en palabras simples, cuanto mayor distancia focal menos fondo vamos a ver detrás de la modelo.
Esta técnica nos permite “limpiar” o quitar cosas del fondo que molestan en la toma, donde si la realizamos con un 35 o 50mm no podríamos ocultar fácilmente. También se utiliza para realzar el tamaño perceptual de los objetos en el fondo, por ejemplo, hacer que una reja de fondo se vea más grande en lugar de verse completamente.
Aquí ponemos unos ejemplos, sacados con focal más amplia y poco a poco con focal más cerrada para que puedan ver la diferencia entre las tomas.

También si percibimos con detalle se puede diferenciar cómo se distorsiona la figura humana, concretamente a menos de 50mm podemos percibir una distorsión esférica. Esto simplemente se debe a que la visión humana se puede comparar con las siguientes medidas y su equivalente en distancias focales:
Gran angular
Visión periférica monocular, donde no llegan ambos ojos a ver. Podemos percibir sombras y movimientos, pero sin detalles fuertes. Llega hasta 160º en general.
Angular
Visión máxima con ambos ojos, abarca cerca de 120º de ángulo.
Normal
Se considera al ángulo de visión donde tenemos atención central, percibimos detalles y formas concretas, puede ir desde los 60 hasta los 45º de visión. Equivalente a lentes de 40, 50 y 60mm.
Tele objetivo
La llamada “zona enfocada” o visión central principal es muy corta, es donde percibimos el máximo detalle, enfoque y atención, en general va desde los 10 a los 20º de visión. Podría compararse con un teleobjetivo de 70 u 85mm.
Si bien son discutibles los mínimos detalles de ángulos, en general esta es la tabla de equivalencias aproximadas. Lo cual como podemos percibir, nuestra imagen central de visión va desde los 45 a los 30º de ángulo en promedio. Lentes entre 50 y 70mm son los más “naturales” para representar nuestra visión humana.
Es por ello que cualquier lente que exceda, en cualquier sentido, esta escala genera una distorsión, que incluso muchas veces es utilizada para diferenciar la fotografía de un ángulo visual estándar o ya conocido.
Ejercitación:
Vamos a realizar una ejercitación simple. Coloquemos al modelo a una distancia que nos permita hacer un retrato de plano medio, saquemos varias fotografías con todas las distancias focales que tengamos haciendo el avance por pasos de categoría, como explicamos anteriormente.
Luego comparemos las imágenes una al lado de la otra para ir viendo cómo el fondo se empieza a desenfocar, pero más importante como comienza a recortarse.
Además, percibir cómo cambia el rostro y el cuerpo del modelo en cada imagen. Una vez realizadas todas las tomas, vamos a mezclarlas y tratar de identificarlas nuevamente sin saber cuál es cual. Podemos pedir ayuda a alguien para que nos muestre cada imagen. La idea es poder entrenar poco a poco el ojo a diferenciar las distintas focales según la compresión de perspectiva que tengan.