La regla de los tercios y su aproximación con la proporción áurea es una de las formas más utilizadas, pero no las únicas, vamos a ver otras formas de componer y llamar la atención adecuadamente en nuestras capturas.
Equilibrio y simetría
Es una de las técnicas más utilizadas. Consiste principalmente en lograr buscar simetría en la escena, podemos asociarlo con el equilibrio también.
Hay varias formas de lograrlo, la más obvia de todas es buscar centrar nuestra composición, logrando que quede el mismo espacio y ocupación en todo el encuadre. Es muy útil cuando trabajamos paisajismo, urbanismo, arquitectura e incluso en ciertos tipos de retrato puede ser muy útil.

Otra forma de lograrla es por medio del color o el peso visual. No siempre lo más grande en tamaño es lo que más llama la atención, por ejemplo, en la siguiente imagen vemos como disponemos de una composición de dos colores principales y aunque no sean simétricos en ocupación espacial lo son en peso visual.
Esto se debe a que el color amarillo pesa visualmente mucho más que el azul, las ondas de color amarillo viajan más rápido y sufren menos degradación en la distancia, mientras que el color azul tiende a ponerse al fondo o detrás del resto, una de las características de los colores fríos. Resumiendo, podemos ver que necesitamos dos partes de azul y una de amarillo para lograr equilibrar la escena.

Sinécdoque:
En otros libros pueden encontrarlo con “Fill the frame” o completar el encuadre. Básicamente consiste en realizar un encuadre muy cerrado de un elemento, buscando mostrar lo más relevante o lo principal.
Es muy atractiva como composición visual ya que se centra en los detalles. Para lograr un recorte adecuado tratemos de llevar a corte (significa que el elemento principal debe continuar luego del borde del encuadre) al menos dos lados, esto refuerza el encuadre y el centro de atención en el objeto.

Desenfoque / Planos:
Otra forma de poder llamar la atención de un elemento es jugar con los enfoques. Si trabajamos con profundidades de campo pequeñas podemos lograr que el objeto al que le hacemos el enfoque destaque por planos.
Cuanto más desenfocado el plano del fondo mejor es la atención en el plano enfocado. Incluso podemos jugar con tres planos, por ejemplo, una persona sentada en una hamaca donde podemos ver otras hamacas a su lado desenfocadas, tanto antes como detrás de la que priorizamos el enfoque.

Dirección:
Muchas veces queremos retratar movimiento en la fotografía, una de las formas de hacerlo es quizá jugando con los tiempos de exposición para lograr el conocido desenfoque por movimiento, pero también podemos jugar con el movimiento en la escena estática.
Todo elemento que se mueva lo hace hacia una dirección, esto significa que va de un punto X a un punto Y, por ende, en la fotografía se percibe hacia dónde el objeto o sujeto se dirige. La idea es que el espectador puede percibirlo tal y como nosotros en ese momento de la captura.

Recorrido visual:
Es un juego visual donde permitimos que el espectador pueda recorrer la foto, tener un comienzo y un fin pasando por los lugares que nosotros elegimos en la composición, también es llamado flujo o recorrido visual.
Para lograrlo debemos tener en cuenta el desplazamiento de los elementos, el fondo para que no haya distracciones, el enfoque para que el recorrido no se corte y fundamentalmente que haya una relación, ya sea formal o conceptual, entre el punto A y el B.

Enmarcado:
Es de todas las composiciones la que ubica al espectador mejor que ninguna otra, la idea es simplemente lograr que el espectador de la fotografía entienda dónde estamos ubicados y hacia dónde vemos.
Debemos buscar encuadrar la escena dentro de un marco contenedor, esto no solo nos brinda los conceptos de seguridad, confort, resguardo, sino que también sitúa perfectamente la escena como observador. Se pueden utilizar encuadres naturales (ramas, plantas, piedras) o artificiales (edificios, puentes, monumentos).

Espacio negativo:
Esta es una composición que podría decirse es lo opuesto a sinécdoque, ya que busca resaltar el elemento por medio de buscarlo y no de su tamaño. La idea principal es que la escena devora en su inmensidad al elemento principal y este destaca por concepto, ubicación o simplemente por concepto.

Repetición:
En gráfica, en literatura, hasta en publicidad el concepto de la repetición para reforzar el concepto es muy utilizado. En fotografía es igual básicamente se busca que el mensaje que queremos contar tenga más fuerza por la repetición.
Por ejemplo, si mostramos una manifestación de gente no es lo mismo ver 15 personas que 100, o si queremos mostrar la cantidad de autos que pasan por la ruta en vacaciones es indispensable buscar en encuadre donde se vea masivamente, y hasta sin fin, la cantidad de autos.
Otra forma peculiar de usar está composición es generando patrones, dibujos abstractos o acumulación de formas.

Ejercitación:
Como práctica fotográfica busquemos realizar una fotografía de cada composición mencionada, busquemos representar no solo formalmente sino conceptualmente cada composición. Repasando, debajo ponemos la lista de las composiciones a fotografiar.